COACHING de PAREJA

COACHING de PAREJA

“Quiero una relación sana, basada en el respeto y amor mutuo, no en el sufrimiento y el sometimiento”
“Nos queríamos, ¿qué ha pasado? ¿Cómo recuperar la ilusión, el cariño?”.
“Deseo ser yo misma/o y poder expresarme sin miedo”.
“Siempre me atraen el mismo tipo de hombre / mujer, ¡simplemente no funciona!”.
“Echo de menos tantas cosas en mi vida de pareja. ¡Todo se ha vuelto mecánico!”.

¿Quieres que sea diferente?

Hay dos causas principales que conducen a conflictos en una relación de pareja:

      • La falta de equilibrio dentro de la relación y
      • La incapacidad de comunicarse entre sí de manera honesta, confiada y empática, es decir, con respeto y comprensión mutuos.

A menudo ya no se trata de ser felices unos con otros, sino de tener razón o de buscar el problema o el error en el otro. Esto es el “fin” del amor!

Control, victimización, desequilibrio, miedos, adicción, culpa, frustración y sufrimiento, falta de voz, violencia … todo esto no es parte del vocabulario de una relación de amor armoniosa y equilibrada.

En el proceso de Coaching trabajaremos en cuestionar y cambiar los patrones de pensamiento y los patrones de comportamiento que se han instaurado a lo largo del tiempo.

A través de sesiones individuales y / o de pareja, se aprende a:

A menudo, este camino conducirá a una nueva comprensión mutua, respeto, estima y cercanía. Si no es posible, al menos, nadie habrá fallado, incluso si la decisión es poner fin a la relación.

¡¡¡¡Os invito a comenzar el camino!!!!

SEPARACIÓN Y DIVORCIO

“Se que hay otra persona en su vida y no sé qué hacer, me invaden la rabia y la tristeza”.
“Quiero romper, pero tengo miedo de las consecuencias”.
“Tengo miedo de perder el cariño de mis hijos por el divorcio”.
“Quiero separarme como amigos, pero mi pareja me ha jurado la guerra”.
“¡Ya no podemos ni hablar juntos, solo peleamos!”.
“Se que no es la persona correcta, ¡pero soy incapaz de poner fin a nuestra relación!”.

¿Quieres que sea diferente?

Cuando una pareja se separa, hay un cúmulo de emociones en ambas partes. Además del dolor, la ira y la desilusión, siempre hay un sentimiento de fracaso y de culpa. Sin embargo, nadie ha fallado cuando, al final de una relación, se hace evidente que ya no existe un futuro común y que hay que tomar caminos separados. En este caso, se trata de trabajar la aceptación de lo que es.

A menudo han ido surgiendo muros invisibles, a veces también visibles, insuperables. Cada conversación termina en una disputa, se echan en cara los mismos reproches una y otra vez, la distancia entre ambos ha ido creciendo y apenas quedan resquicios para volver a ser felices.

Muchas personas luchan con la pregunta “¿Debo separarme?” Y aparece el miedo a estar solo, a perder el afecto de sus hijos, el temor a las consecuencias financieras y sociales, o a que la decisión pueda ser “errónea”. Pero no hay decisiones correctas e incorrectas. Las personas que toman sus decisiones con honestidad y coraje, afrontan la realidad, aceptan las cosas como son y, a pesar del dolor, son capaces de sacar lo mejor de cada situación, son personas que crecen y maduran a partir de sus experiencias. En este sentido, cada decisión que tomen será la correcta.

Hay ayuda para la toma de decisiones. Hay respuestas a las muchas preguntas que surgen en esta situación.

Os acompaño y apoyo tanto ante una situación crítica en vuestra relación, como para enfrentaros al proceso de una separación o divorcio, con cercanía y profesionalidad para encontrar soluciones bien a un futuro con caminos separados o bien para intentar caminar juntos de nuevo.

Y hay un camino que hace posible separarse con respeto y gratitud…

Si vosotros, ambos, estáis dispuestos a seguirlo.